Re:Monster: Un Viaje de Renacimiento y Evolución
- Senpai

- hace 6 días
- 3 Min. de lectura
Re:Monster es uno de esos animes que generan incomodidad desde el primer episodio, no porque esté mal hecho, sino porque pone sobre la mesa preguntas que muchos isekai evitan deliberadamente. ¿Qué pasa cuando el protagonista no es un héroe moralmente ejemplar? ¿Qué ocurre cuando la supervivencia, el poder y la evolución pesan más que la ética tradicional? Esta serie no intenta caer bien. Y ahí está, precisamente, su mayor acierto… y su mayor problema.

La historia sigue a Tomokui Kanata, un hombre que muere y reencarna como un goblin en un mundo de fantasía. Desde el inicio, Re:Monster se distancia del isekai convencional: aquí no hay un humano poderoso atrapado en otro mundo, sino una criatura considerada desechable, débil y prescindible. Sin embargo, Kanata conserva su conciencia, recuerdos y, sobre todo, una habilidad clave: al comer a otros seres, adquiere sus capacidades. Evolucionar no es una metáfora, es una mecánica brutal y directa.
Este punto convierte a Re:Monster en una historia de progreso constante, casi obsesiva. Cada combate, cada decisión, cada muerte tiene un objetivo claro: sobrevivir, fortalecerse, dominar el entorno. El protagonista no se cuestiona demasiado si lo que hace es correcto; se pregunta si es efectivo. Y esa mentalidad es lo que lo diferencia de otros líderes isekai que suelen estar envueltos en discursos de justicia o bondad.
Narrativamente, el anime adopta una estructura acelerada. La evolución del protagonista y de su clan ocurre a un ritmo vertiginoso, lo que refuerza la sensación de diario de supervivencia más que de épica clásica. Esto tiene un efecto doble: por un lado, transmite bien la idea de un mundo hostil donde quedarse quieto equivale a morir; por otro, reduce el espacio para desarrollar emocionalmente a muchos personajes secundarios, que terminan funcionando más como extensiones del poder del protagonista que como individuos con peso narrativo propio.
Uno de los aspectos más polémicos de Re:Monster es su tratamiento de la violencia y de las relaciones de poder. El anime no suaviza la brutalidad del mundo que presenta. Hay esclavitud, dominación, violencia explícita y decisiones morales cuestionables que no siempre reciben un castigo narrativo. Esto ha generado críticas comprensibles, especialmente desde una mirada más ética o contemporánea. Sin embargo, también es importante entender que la serie no pretende justificar estas acciones, sino mostrar un mundo donde la moral humana no es la regla dominante.
A diferencia de otros isekai donde el protagonista intenta “humanizar” el nuevo mundo, Kanata hace lo contrario: se adapta completamente a él. No busca cambiar el sistema, sino usarlo a su favor. Esta postura resulta incómoda porque rompe con la fantasía de poder “limpia” que suele ofrecer el género. Aquí el poder tiene consecuencias, y no siempre son agradables de observar.
Visualmente, Re:Monster cumple sin destacar de forma extraordinaria. La animación es funcional, con énfasis en las escenas de combate y evolución, aunque sin grandes alardes técnicos. El diseño de criaturas y razas acompaña bien la idea de un mundo salvaje y jerárquico, donde cada especie ocupa un lugar claro en la cadena alimenticia. No es un anime que apueste por la espectacularidad visual, sino por la progresión constante.
En cuanto a su origen, Re:Monster nace como una novela web, luego adaptada a novela ligera y manga, lo que explica su estructura episódica y su énfasis en la acumulación de habilidades. Se nota que la historia está pensada como una escalada prolongada, más que como un relato cerrado o perfectamente equilibrado. El anime, en ese sentido, es una introducción a un universo más amplio, no una obra que busque resolver todos sus conflictos en una sola temporada.
El gran valor de Re:Monster está en su honestidad. No intenta vender una fantasía moralmente cómoda. No disfraza de heroísmo decisiones que son, en el fondo, pragmáticas y crueles. Tampoco pide al espectador que simpatice plenamente con su protagonista. Solo le muestra un mundo y un personaje que actúan según sus propias reglas.
Eso sí, no es un anime para todos. Quien busque un isekai con valores claros, crecimiento emocional profundo o reflexiones éticas tradicionales probablemente chocará con su propuesta. Pero para quienes están cansados de protagonistas impecables y mundos que se adaptan demasiado rápido al punto de vista humano, Re:Monster ofrece algo distinto: una fantasía oscura donde sobrevivir es más importante que ser moralmente correcto.
Al final, Re:Monster no pregunta “¿qué harías tú en otro mundo?”, sino “¿hasta dónde estarías dispuesto a llegar para no desaparecer?”. Y esa pregunta, incómoda y cruda, es lo que hace que este anime merezca ser analizado más allá del rechazo inmediato.

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